Opinión de Después del terremoto

Monday, 1 August 2016, 17:30 | Category : Léeme
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después del terremotoHacia un rato que no leía algo de Murakami y me vuelvo a dar cuenta que su forma de escritura es particular y en general, trata ciertos temas: alguien se pierde, hay un gato y escucha jazz. Los personajes recurren a esos temas o mejor dicho, Murakami lo hace.

Ahora, en este libro de 6 relatos, unos personajes si sufren de esos clichés y otros mas, sólo se dejan llevar por otro realismo mágico. Son relatos que Murakami escribió hace un rato sobre el terremoto que devastó Kobe. Incluso hay un relato donde lo aborda digamos desde su propia perspectiva.

***SPOILER***

1.- El primer relato se llama, Un ovni aterriza en Kushiro. Y trata de un hombre que pierde a su mujer, una semana después del terremoto. Pero no la pierde por un accidente, si no mas bien por voluntad de ella. En su proceso de sanación se va a otra región a sanar. Ahí conoce a algunas personas que le aseguran que otra mujer había desaparecido una semana después de que un ovni había aterrizado en ese lugar.

2.- El segundo relato llamado Paisaje con plancha, trata sobre un viejo que se dedica a prender fogatas hechas con madera que trae la corriente marítima. Las acomoda de cierta manera para que ardan particularmente. Ese señor tiene dos amigos, jóvenes. Los dos lo acompañan seguido en su loquera y su meditación.

3.- El tercero habla de Yoshiya, un hijo nacido de un milagro, por lo que le dicen que es hijo de Dios. Él, con sus pensamientos asegura que no lo es. Así que explorará y buscará al que cree que es su padre, pero se pierde en el camino.

4.- En Tailandia, cuarto relato, una mujer va de vacaciones a Tailandia. Ahí, un chófer la consciente, la trata de la mejor manera e incluso la lleva con una lectora de sueños. Ella le asegura que haciendo ciertas cosas, sanará de esa piedra que tiene adentro y estará lista para morir.

5.- El quinto relato se titula Rana salva a Tokio. Y es un relato de auténtico realismo mágico donde una rana gigante contacta a un don nadie para salvar a Tokio de un intenso terremoto.

6.- La torta de miel termina el compendio de relatos y que mejor que una especie de autobiografía. Relata su época de estudios superiores. Realmente todo el cuento no estoy seguro que sea parte de su vida personal, pero es interesante verla como tal.

***

Así termina el libro de Murakami, algo corto para lo que nos tiene acostumbrados, pero muy fino y muy bien escrito. Muy sabroso de leer.

Opinión de El hombre que sabía demasiado

Tuesday, 26 July 2016, 18:59 | Category : Léeme
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el hombre que sabía demasiadoG.K. Chesterton creó en ocho cuentos un personaje memorable, digno estudiante de Sherlock Holmes, sólo que el personaje, Horne Fisher, pareciera que sus deducciones las hace naturalmente, sin indagar, sólo porque lo sabe. Él sabe cosas y no teme decirlas.

Todo lo que sabe, eventualmente lo salvará o lo condenará, pero no se irá sin contarnos sus aventuras al lado de su amigo el reportero Harold March.

No pudiera decir que es una novela ni un ensayo, son 8 cuentos que cuentan una historia. Y porqué no sería una novela, bueno, la edición está mezclada a como está en otras ediciones.

***SPOILER***

Cada uno de los cuentos son casos especiales, todos tratan de asesinatos y de deducciones que hace Horne a su amigo. Por medio de observaciones previas o cosas que él sabía previamente, sabe la historia detrás del asesinato y así desenmascara a los astutos criminales.

En el primero, un carro se precipita fuera de la carretera con su chófer aún en el asiento. El segundo, un príncipe, maestro escapista burla una vez mas a la autoridad, no sabiendo que lo quieren condenar por un crimen que no cometió. En el tercer cuento, un par es acusado de robarse una reliquia religiosa. El cuarto, un pozo sin fondo, jamás encontrado es un escenario perfecto para un homicidio. Un quinto cuento nos narra la historia de un político aficionado a la pesca que, rutinariamente, acude todos los días ciertas horas a hacer su adquisición. El sexto corre a través de un engaño. En el penúltimo el engañado y casi asesinado es Horne Fisher y el último cuento, narra una conspiración para liberarse de Inglaterra, algo que nuestro héroe evita y lo paga caro, a sabiendas claro, de lo que pasaría.

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Todos los cuentos están muy bien escritos, todos tienen algo de sorpresivos y la traducción me pareció muy buena. No hay tropiezos. Sin duda Chesterton me sacó algunas sonrisas y de todos los casos, sólo pude adivinar quién era el asesino en 2.

Ya que no gané

Friday, 22 July 2016, 14:09 | Category : Del lápiz de Chico
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Hace aproximadamente dos semanas salió un concurso de una editorial en Facebook. El concurso constaba de escribir máximo 600 caracteres sobre una historia relacionada con los libros. La parte interesante era escribirla sin ningún error ortográfico.
Me emocioné y me apunté al concurso, escribí lo que tenía que escribir pero olvidé si eran 600 caracteres o palabras…por lo que escribí esto:


Durante mi época de la secundaria, escuchaba “Café Tacvba”, eso hará ya diecisiete o dieciocho años. De entre una de sus canciones resaltó “Las batallas”, en la que hablaba de un tal Carlos y una tal Mariana. No entendía mucho la referencia, pero siempre me gustó la fluidez y la tragedia que se podía traslucir en la letra de la canción.
Pero mi mayor incertidumbre era el título de la canción, “Las batallas”, ¿A qué debía su nombre? pues en ningún lugar de la letra estaba implícita. Imaginaba situaciones en las que Carlos luchaba por el amor de Mariana; peleas familiares de Carlos con su hermano, con su madre, con su papá. Incluso peleas con sus compañeros de escuela por una amiguita llamada Mariana.
Así quedó guardada en mi memoria la canción y la historia de Carlos y Mariana; pero no por eso olvidé mi intriga de la historia de la canción.

Años pasaron y llegué a la preparatoria, estaba ya en tercer año de preparatoria, digamos en el año 2002. Ahí me enteré de un escritor, José Emilio Pacheco, mexicano él, que curiosamente había escrito un libro llamado: Las batallas en el desierto. Este libro, escrito en 1981, trata, y cito: “Historia de un amor imposible, narración de un terror cotidiano que los protagonistas preferirían creer que se trata de algo fantasmagórico […]”.
Por curiosidad, quizá, por recuerdo, mejor dicho, lo empecé a leer. Carlos apareció, ese Carlos de hacía años, ese Carlos y esa Mariana. Tenían que ser ellos, no podían ser otros. No era coincidencia, no podría ser.
Así que llegaría a la razón del título de la canción, llegaría finalmente a saber su historia, la historia que me repetía mi banda favorita de rock mexicano en su lírica.
Carlos, se enamoraba de la mamá de su amigo Jim, pero todo lo mantenía en secreto, pasando por diversas aventuras y pasajes de la Ciudad de México. El título del libro surgió como a la mitad de la obra. Por otra parte, al juego en el patio de los niños se le llamaba las batallas en el desierto, por su afición a aventarse puños de tierra y con la polvareda, asemejarse a una tormenta del desierto. Pero esa ya no era la principal aventura que me emocionaba. Había llegado al título de la canción, necesitaba saber qué más ocurría en la vida de Carlos. Como sabemos, Carlos le declara su amor a la mamá de su amigo Jim, Mariana, y el libro continúa tal como sigue la canción, enterándose toda la clase de su escuela, su familia y el mundo. Y así, yo descansaba de mi intriga añeja.

Al terminar el libro se cerró una ventana de cuatro años, se cerró parte de esa historia, de ese misterio de conocer a unos personajes de una canción y saber de dónde provenía el título de una canción; por consiguiente, conocí la desafortunada cuita de Carlos, de su amor escolar y seguramente su primer amor. Y ese libro lo he atacado otras dos veces y lo he saboreado de diferente manera en cada una de sus relecturas; pero siempre se mantendrá en mí, como ese maravilloso libro que descubrí por curiosidad de un título de una canción.


Terminándolo de escribir y revisar, me dí cuenta de mi error, así que lo reescribí:

Durante mi secundaria escuchaba “Café Tacvba”. Una canción de ellos que me llamaba la atención era: Las batallas. En ella se habla de Carlos y Mariana. No entendía en ese tiempo la referencia, pero me intrigaba el título de la canción. ¿De dónde habría salido?
Cuando llegué a la preparatoria escuché de José Emilio Pacheco, autor del libro “Las batallas en el desierto”. Por curiosidad, lo empecé a leer y Carlos apareció, ese Carlos de hacía años, ese Carlos y esa Mariana. Tenían que ser ellos, no podían ser otros. Al terminar de leerlo, se resolvió mi duda y ahora, aprecio al libro.


Creo que algo perdió mi anécdota con esa reducción de palabras, me gustó mucho mas el de 600 caracteres; sin embargo, no dejo mi escrito perdido, pues fue bonito el ejercicio. Aún así, no gané y está bien, ya me apuntaré a otro concurso, pero me agradó escarbar ese recuerdo de hace 18 años.