Veinte poemas de amor y una canción desesperada
Pablo Neruda seguramente no se imaginó a dónde llegarían sus poemas. Y dudo que a la edad a la que los escribió estos veinte lo haya pensado. Veinte años tenía cuando publicó estos poemas. Sus veinte poemas han sido básicos en la literatura de latinoamérica y también en referencias en otras lenguas.
Su forma de hacer poesía dió en los puntos fuertes de los poetas, pues sus muchos de sus versos no rimaban. No obedecía las “reglas” y era tachado como plagiador (por su poema 16). Sin embargo, sus versos (muchos) no riman consonantemente, pero si tienen una métrica genial (muchos de esos versos son alejandrinos).
El hecho de decir si me gustó o no la compilación queda fuera de lugar, pues no todos los poemas los entendí (los poemas se prueban y saborean dependiendo el tiempo y el modo que traiga uno), pero si es recomendable. Se pueden sacar muchos versos simplemente fascinantes y para eso, amiguitos de la red, les pongo un pedacito de cada poema (y que pienso) y de la canción.
1
Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,
te pareces al mundo en tu actitud de entrega.
[...]
¿quién otro se entrega, da vida en el mundo?
2
[...]
Del sol cae un racimo en tu vestido oscuro.
[...]
Que fascinante es ver los rayos del sol como si cayeran como uvas maduras.
3
[...]
Así en horas profundas sobre los campos he visto
doblarse las espigas en la boca del viento.
Un suave beso, como una leve caricia del viento a la naturaleza.
4
Es la mañana llena de tempestad
en el corazón del verano.
[...]
El inicio de la tempestad.
5
[...]
Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras.
[...]
La fuerza de una cohesión, el amor al estar presente.
6
[...]
En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo.
[...]
Mirada al frente, pensativa, en un recuerdo, también, pensativo.
7
Inclinado en las tardes tiro mis tristes redes
a tus ojos oceánicos.
[...]
Creo que de los poemas más tristes de la compilación.
8
[...]
El agua anda descalza en las calles mojadas.
[...]
Paso sobre paso del andar ya andado.
9
Ebrio de trementina y largos besos,
estival, el velero de los besos dirijo,
[...]
Demasiado para mi, aunque no por eso, de menor calidad.
10
[...]
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.
[...]
La espera en una noche, la espera a un lado de alguien especial.
11
[...]
Hace una cruz de luto entre mis cejas, huye.
[...]
Me recordó a Cien años de soledad, pero lo demás es bastante desesperante por la ansiedad que imprime.
12
Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
[...]
Complementos.
13
[...]
Así como las redes no detienen el agua.
[...]
La pérdida, la plasmó en este poema de una forma que se exalta.
14
Juegas todos los días con la luz del universo.
[...]
No puedo poner más que esto, todo el poema está muy pero muy chido. Tiene muchos elementos e imágenes tan chidas que no es posible ponerlas todas.
15
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
[...]
Mi poema favorito de Neruda (y el 14). Pero también el más conocido me parece. Este poema me parece como una escena: una pareja, sentada en un sillón, viendo al frente, uno de ellos no dice nada, es sólo un instante en el que recorre el poema en la mente del otro, pero cuando se voltea uno con el otro:
[...]
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
16
[...]
En tus ojos de luto comienza el pais del sueño.
Sólo se usa un poco de palabras sombrías para decir “negros”.
17
[...]
Quién eres tú, quién eres?
Así cierra este poema, que es como una visión de lo que podría estar haciendo la otra persona.
18
Aquí te amo.
[...]
Contundente lo dijo.
19
[...]
Tú juegas con el sol como con un estero
y el te deja en los ojos dos oscuros remansos.
[...]
Me costó trabajo escoger este, pues creo que no funciona igual por pedazos este poema.
20
Puedo escribir los versos más triste esta noche.
[...]
El inicio de la despedida a alguien muy especial en la vida de Neruda.
Una canción desesperada
[...]
El río anuda al mar su lamento obstinado.
[...]
Así casi empieza el poema y es también una despedida. Una despedida desesperada, rápida y lenta, sútil, amante, recordadora, fogosa, tierna y de abandono.
Así llegamos al final de los poemas, así viajamos por el mundo que es poesía. La poesía es todo, lo escrito es el poema. Pablo Neruda nos deleita con esta serie de poemas. Y nos muestra con palabras cuidadosamente escogidas, lo hermosa que es la lengua.
Nota: Todos los extractos fueron sacados del libro “Veinte poemas de amor y una canción desesperada” se omitió momentaneamente la cita hacia su autor, Pablo Neruda, para dar paso al comentario y agilizar su lectura.
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