Los nueve libros de la historia
Como empezar con una historia, con algo que describa este libro del maestro de la historia, Herodoto. Primeramente es muy largo, demasiado largo. Sus páginas son 532 y la letra es pequeña. Es un libro bastante retador. De inicio comienzas a pasar sus páginas y ves como era la vida con los griegos. Después comienzas a ver todas las regiones de alrededor y los egipcios y todo el mundo antiguo.
El libro está dividido en 9 libros, cada uno de ellos tiene el nombre de una musa: Calíope, Clío, Erato, Euterpe, Melpómene, Polimnia, Talía, Terpsícore y Urania. Todos están divididos en pequeños capítulos numerados en número romano. Pero cada uno de ellos es fundamental y trata en ese parrafo un sólo tema. Por ejemplo, explica la distribución de los ríos, después en otro de los mares, en otro el terreno y en otro los que participaban, para después ir al pasado de cada uno de los pueblos y sus costumbres. Así está distribuido el libro.
Pero de qué trata. Bueno, es la historia de Grecia, de como ha ido avanzando. Nos narra desde antes de la guerra de Troya, sin usar ni evocar tanto la mitología, si no los hechos reales. Pasa por las tierras inexploradas del norte y este, de como eran supersticiosos, salvajes y crédulos. Sobre todo trata de alianzas, guerras, batallas, de las primeras guerras mundiales. Así avanza hasta épocas más modernas y la caída de Xerxes ante las fuerzas griegas. Muchas batallas con Darío y con Xerxes. Los griegos dieron una muestra de lo que es libertad y guerrear.
Después de la mitad del libro, trata sobre un persa, Xerxes. Y antes de él, de Darío, su padre. Todo esto es en grandes rasgos. Con su padre se fueron uniendo los pueblos y rindiendo tributo. De diferentes formas y creyendo cosas fantásticas, como que el oro en polvo era traído por unas hormigas gigantes, del tamaño de un perro. O el pensamiento que las leonas sólo podían tener una cría porque las crías les destrozaban la matriz mientras crecían.
Xerxes mandó azotar un río 300 veces y colocar 2 grillos, eso le enseñaría a no matar a su ejército!
Muchas cosas me sorprendieron, una de ellas era de que en cierto pueblo de grecia (porque eran chorrocientos mil pueblos y todos con diferente nombre, por ejemplo los Espartanos eran también laecedemonios) era que a los hombres viejos los mataban junto con muchas reses, entonces después de muerto, lo sazonaban y hacían un comelitón. Pero tremendo comelitón, porque el hombre viejo no había muerto de enfermedad y había pasado a servir a la sociedad. En cambio, si el hombre estaba enfermo, de todos modos lo mataban, pero sin matarlo con las reses y tampoco se lo echaban al plato.
Otro rey de Persia, menor que Darío, puso un reto para ver si estaba loco. A su general le dijo que él no estaba loco y que se lo comprobaría fácilmente. El general intrigado aceptó. El rey llamó al hijo del general y dijo que iba a lanzar una lanza contra el hijo, que si le acertaba en el corazón, no estaba loco, pero si no le daba en el corazón, estaba loco. Tristemente no estaba loco. El general resignado, dejó morir a su hijo a manos de su rey, para después vengarse. Otro rey dió de comer a su general el cuerpo del hijo y siendo postre, le dió la cabeza. Puro rey loco pues.
Lo que me llevó a leer este libro (que no es un mal libro, simplemente está plagado de nombres, lugares que hoy no existen y quizá no existieron) fue la historia, contada por Herodoto de los 300. Así es, traga saliva lector. La historia de los 300 espartanos está escrita aquí. En sí es apabullante. Eran más de dos millones y medio de persas (con todos los aliados) contra siete mil doscientos griegos (entre ellos los 300, que fueron los primeros en ponerse bravos y contra Xerxes). Una fuerza impresionante que sufrío una pérdida de 40,000 hombres contra casi todos los griegos. Una acción de valentía, de bravura y de libertad. Y un ejemplo de lo que un buen rey, Leónidas, haría contra la mayor fuerza conocida del mundo antiguo.
Todo era locura y guerra en ese mundo. No está muy alejado de lo que vivimos hoy en día, pero en ese tiempo se convenían las guerras, en tal lado a tal hora. Se respetaban y había caballerosidad. Será muy romántico de mi parte, pero no soy de la idea que se presione un botón y se borren miles de almas.
Puedo seguir hablándoles de las costumbres y de las cosas locas que hacían tanto persas, como indios o egipcios. También de los griegos, pero creo que ya se dieron una quemadita. Mejor o pregúntenme o léanlo. Venga!
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1Eduardo Huchín
wrote on 22 August 2009 at 9:43
Tengo una amiga que leyó a Herodoto por culpa de la película “300″. Lo más curioso es que le gustó el libro de Herodoto a pesar de no contar con las imágenes de tipos musculosos, lo cual demuestra una vez más el poder de las palabras.
2chicokc
wrote on 23 August 2009 at 0:14
Creo que ya somos dos que somos arrastrados por esa película. Saludos Eduardo.
3brito
wrote on 18 January 2012 at 17:49
Dos años después, heme aquí.
Jajaja yo fuí arrastrado por tí pinchi chico.
Por fiiiiiiiiiiiiiiiii! Termine ese desgraciado libro (siendo lo desgraciado mera expresión).
Pues lo disfruté y lo sufrí, ya le ganáron a los rusos y a la región más transparente e incluso a Anita Arróz con descripción en DEMASÍA.
Me gustó, me gusta la historia y lo mejor era el ver lo de los dioses en cada país, como lo expresa en hechos “reales” o al menos convincentes.
Definitivamente termino por coincidir en que estos libros (los clásicos) no son nada bueno para comenzar a leer.
Muchas gracias por la recomendación chico, como siempre muy buena
.
P.D. Y sí, estaban bien pinches locos.
4chicokc
wrote on 19 January 2012 at 1:12
Jajaja está bien, mas vale tarde que nunca y mas que ya te habías decidido leerlo. Que bueno que lo terminaste, a mi también me costó bastante trabajo y había partes en las que aceleraba y luego me detenía, algo bastante raro.
Eso de los dioses y sus creencias y sus formas de representar las cosas o contar es bastante peculiar, o todas las supersticiones que tenían está bien interesante.
Los clásicos son pesados, pero son legibles, pero sí tienes que tener fuerza de voluntad. No digo que entrenamiento, pero mas bien fuerza, por aquello de las traducciones e investigación…y descripción.
Te agradezco, que bueno que te latió.