Una obsesión
Confieso, tengo una obsesión. Y la imagen no representa que es leer, no, para mí leer es un gusto, un placer.
Mi obsesión consiste en ver qué leen. Me explico. Cuando sé que alguien está leyendo algo, pregunto, qué lees? Pregunta normal, que todos hacemos y no se ve como obsesión y hasta este punto no es obsesión para mí. Porque igualmente puedo o no preguntar que lectura estás haciendo en este momento. Mi obsesión (o casi obsesión, tampoco me pongo infinitamente a buscar) es ver el lomo del libro, portada y con esto, poder saber qué rayos está leyendo la persona en cuestión.
Es una pequeña muestra de interés por el mundo. Al ver una portada puedo saber sí lo he leído o no. Sí lo he escuchado mencionar o no. Una vez me pasó que caminaba tranquilamente y voltée hacia una mesa de café y vi una portada rosa, inmediatamente me ubiqué y recordé qué portadas tenían el color rosa, después vi un nombre corto, seleccioné en mi mente un nombre corto, después vi la foto de la portada y supe que era Lolita de Vladimir Nabokov.
Otro día vi un libro gigantesco, editorial Alfaguara, color azul, portada blanca. El Quijote. Exactamente lo mismo, pero color verde: Cien años de soledad. Husmeo y trato de ver el libro en cuestión. Pero cuando es un libro que no se me antoja, y sé por añadidura, dichos que es una porquería, chasqueo un poco y digo: hay mejores libros por los que quedarse ciegos.
El ver las portadas me ha llevado a conocer autores. Y qué autores. O reconocer editoriales. O al ver la imagen, sé que libro es, aunque nunca haya visto ese libro. Ejemplo, imaginen un hombre hablando con un cráneo. Quién es? Nunca he visto esa portada, pero puedo quitar muchos libros que no tienen que ver con hombres parlando con huesos.
Y qué pasa cuando no logro averiguar qué libro leen esas personas? Nada. Simplemente pienso, ese libro no se quizo mostrar ante mí. Porque ya lo decía un amigo y profesor: “los libros no se escogen, el libro te escoge a tí”. Y no debo de perseguir el lomo de un libro, qué tal que me encuentre con Stephenie Meyer. De lejos, negro y rojo (manzana, flor, listón o peón), mejor evitarlo.
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1Alex
wrote on 20 March 2010 at 9:19
Cierto, hay libros que te escogen a ti, pero en ocasiones es mejor esconderte de algunos!
2chicokc
wrote on 23 March 2010 at 0:46
Si, es mejor esconderse de repente, pero es agradable ver como llegan también.
3Ricardo
wrote on 3 April 2010 at 16:00
En esas visitas esporádicas a las librerías el azar me ha topado con buenos textos; partiendo de la idea del título llamativo y la portada atractiva. De hecho, ahorita me ando leyendo un libro de relatos que fue eligido al dictado de la atracción, se llama “La Velocidad de las Cosas” de Rodrigo Fresán. La atracción me favoreció.
Buen texto hermano, ahí le dejé las páginas de los Blogs donde participo para que te des una vuelta.
Un abrazo.
4chicokc
wrote on 4 April 2010 at 20:29
Gracias por tu visita Ricardo, ten por seguro que me daré una vuelta a tus sitios.
Saludos!