Semana Santa 2010

Después de un largo descanso, de nueva cuenta estoy por acá. Por qué la tardanza? Bueno, son varios motivos, que bien los conocen; luego no podía pasar mis fotos a lo que viene siendo el interne’ porque los benditos de ATT no me podían conectar en tiempo récord.

Y ahora pasaré a la primera cosa, mi ida a Barra de Navidad con Lizane y su familia a la playa, de relax en semana santa. Nos fuimos el 30 y me regresé el 4 de abril. Eso es a grandes rasgos, pero sería complicado decir todo lo que descanse, disfruté, canté, reí, comí. Intentaré hacerlo de la mejor manera.

El 30, como dije, llegamos cerca de las 4, el viaje pues muy cómodo, viendo una película y sus extras. Nos paramos en Colima y estaba haciendo un calor de los mil demonios, pero siempre es buen momento para una coca helada y he aquí la demostración.
Al llegar comimos y después fuimos a ver dónde me iba a hospedar. La gente aún no se dejaba ver, el lugar estaba apenas llenándose y parecía que no tendría mucha visita Barra, pues la crisis mermó los bolsillos de tochos.

El segundo día ya fue día de mar, me metía y me salía, luego me seguía yendo más adentro, a dónde los benditos guardianes de la bahía venidos a menos me pitaran miles de veces para decirme que estaba muy hondo. Por favor, dónde estaba toda el agua estaba batida y reventaban las olas, por eso buscaba algo más de profundidad. Las comidas estaban deliciosas y ya más con hambre. En la noche íbamos al malecón, a caminar por ahi por el pueblo, ver chucherías, estar descansando de turistas por esos lares.

Tercer día llegó, todo rapidísimo. Fuimos cerca de las 12 a la playa. Me metía y me salía del agua, no estaba tan bravo el mar, pero la frescura estaba 100% presente. Pero nos fuimos algo rápido porque no llevábamos algo con qué taparnos del Sol y claro, en la playa la resolana pega pero sí gacho.
Por la noche volvimos a ir al pueblo, pero llegábamos siempre por diferentes lugares, para conocer aún mejor.

Cuarto día, nos quedamos gran parte del día en la casa jugando Scrabble, jugamos temático, libre, mientras tomábamos un vodka naranja delicioso en la terracita, muy muy agusto. El tiempo no pasaba, el aire circulaba y además con la compañía que tenía, como no ser exageradamente feliz.

En el quinto día fuimos a las 12 de nuevo a la playa, ahora si cargados de una palapa de plástico para resguardarnos del calor y del Sol. El mar estaba un poco más bravo ese día, así que duré menos en el mar la primera vez. Me salí y tiré en la arena, platicamos muy agusto y veíamos como revolcaban las olas a una pareja que estaba necia en quedarse en el mero reventadero y resaca de la orilla del mar.
Fui por mi segunda metida al agua, el mar se picaba cada vez más, así que decidí meterme un poco más profundo y dando brazadas me voy topando con una amiga malagua (medusa) que me picó en el brazo izquierdo. Dí la brazada y luego luego sentí un dolor conocido, así que me tranquilicé, pero maldije eternamente y echando madres porque me había picado y estaba muy agusto entre la playa y el mar. Aún así era mejor pegar fuga del agua, no fuera que hubiera un banco de medusas y entonces sí, se pondría fea la cosa. Así que salí del mar con un sólo brazo, con la resaca gigante de la orilla y las olas fuertes de frente, por lo que fue una lucha por cierto tiempo. Al salir del agua mi brazo ya tenía ronchitas, me dio casi la vuelta. Me tiré en la toalla y ya pues conté que había pasado, pero como seguía ardiendo (no tanto como al inicio, pero era molesto) fui al restaurante más cercano para pedir un poco de vinagre blanco y ponérmelo dónde me había picado. Ése día fue cumpleaños del papá de Lizane, así que hubo comiduca. En la noche, fuimos a festejar nosotros por nuestra cuenta, pues también cumplimos meses.

Al día siguiente, el último de mi visita a barra, fuimos temprano a desayunar al restaurante de una francesa. El pan y el café estaban deliciosos, que cosa tan rica, pero sí era mucho pan. Fuí por mis cosas y después nos fuimos a la central, dónde ya estaba casi listo el camión ETN que me llevaría de regreso a Gdl. La verdad quería continuar por esos lares, pero ya al día siguiente me tenía que presentar en el trabajo. Lástima, porque hubieran sido otros dos días magníficos, estupendos, maravillosos, tal y como los pasé en estas vacaciones de Semana Santa 2010. Muchas muchas gracias a Lizane que me dio estas estupendas vacaciones y a su familia también, que me acogió estupendamente y me sentí muy bien compartiendo estos días.

P.D. 1 ésta es la primera de las varias entradas que debo, por lo menos son 6 más.
P.D. 2 puchenle a las fotos, está el link al facebook para ver las fotos restantes.

3 Comments for “Semana Santa 2010”

  1. 1Anoniot

    nice, bonitas vacaciones 😀

  2. 2ChavirA

    Tsss, se ve que le fue a todísima madre chiquillon!!!

    Si hubiera estado ahí con gusto le orino el brazo…o con eso no se quitaba lo de la medusa ??? xD

  3. 3chicokc

    Uhhh como noooo, muy muy chido!
    Jajajaja también funciona la orina, pero debe de ser de niño pequeño.

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