Opinión de The road de Cormac McCarthy

Friday, 22 December 2017, 14:18 | Category : Léeme
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Cuando una película te impacta y sabes que existe el libro, lo buscas como desaforado. Y este libro no fue la excepción, en mi lista de la FIL durante varios años finalmente lo encontré. Y ya se terminó.

Es un libro sin capítulos, camina contigo, como observador que eres de estos dos personajes, padre e hijo. Te causa frustración, ternura, pavor, misericordia, empatía, miedo…es un libro que aprecias, que quieres aventar, desperanzador. No sabes porqué pasó este apocalipsis, pero no es algo que te preguntes seguido, sólo sabes que pasó y te interesas mas por la relación padre-hijo.

**SPOILER***

Nuestros dos personajes, como ya lo he dicho, son padre e hijo. Los dos van caminando por un escenario post-apocalíptico. Jalan un carrito con todas sus pertenencias. Mientras caminan, van recolectando cualquier cosa que les pueda servir. La tierra prácticamente es ceniza, entonces no pueden establecerse en un lugar y cultivar. Hay poca agua potable. Los muertos abundan, pero ya pasó tanto tiempo, que la mayoría son carcazas secas.

La poca comida que tienen, la racionan. Llegan a encontrar manzanas, pero son sequísimas. Aún así, son comestibles. No hay animales qué cazar, ni ganado que cuidar. Es una tierra yerma, abandonada.
Las pocas personas que viven, se cuidan de los demás, pues al haber poca comida, el canibalismo reaparece. Y ni se diga con niños pequeños.

Padre e hijo se esconden diario, prenden por poco tiempo las fogatas y tratan que la luz (y el humo) de la misma no se propague, pues los haría visibles a kilómetros de distancia.
A lo largo de la novela, nos damos cuenta que a pesar de encontrar refugio, no se estancan en un solo lugar. Incluso encuentran una casa con una gran despensa. Sólo toman los víveres, los trepan al carrito y salen pitando del lugar. Siempre se sienten observados, pero el padre vive para su hijo y le da confianza, fortaleza y valor.

Toda la novela el niño vive aterrado, preguntando si hacen el bien, si lo que hacen es correcto. Esto, al padre, se ve que lo responde casi sin reflexionar, con un afán de no preocupar a su hijo. En el transcurso de la novela, se topan con otro niño pequeño y mejor lo abandonan. No es posible alimentar a una persona mas. Tendrían que racionar aún mas su comida y eso no sería bueno. Con un tercio de ración cada quién, sus energías mermarían y no podrían caminar.

Encuentran mas gente. Con unos se encuentran, con otros huyen, con otros traicionan y con otros matan o hieren. La sobrevivencia es la moneda de este mundo. Y claro, los víveres. Y cualquier cosa que no esté mojada, porque es un mundo gélido y húmedo. Sus pocos habitantes huyen al sur, porque allá es mas caliente. Pero conforme se mueven al sur, no dejan de ver desolación y muerte. No dejan de sufrir frío, no dejan de ver escenarios grises y mojados.

Al final, lo único que pueden seguir haciendo es ir al sur. Siempre al sur. Y cargar el fuego, siempre mantenerlo prendido.

***

Muy buena novela, desalentadora, pero aleccionadora. Qué haríamos en una situación similar? Sobrevivir.

Poco antes de empezar el libro, me enteré que este escritor también escribió No country for old men. Otra película épica, bien realizada. Y ya me dieron ganas de leer ese libro también. Y si recuerdan, esa película también es desperanzadora, a su manera. Y no sé que tanto fue gracias a los Coen o a lo que veo, maestría de McCarthy.

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