Opinión de Las aventuras del buen soldado Švejk

Tuesday, 3 April 2018, 17:04 | Category : Léeme
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Este libro, escrito por el checo Jaroslav Hašek, es una novela crítica contra la Gran Guerra. En ella se narran episodios grotescos, simpáticos, increíbles y absurdos por los que el soldado Svejk tiene que pasar. Hasek se llegó a basar en episodios de su vida para narrar y describir el absurdo. Desafortunadamente, el libro no está completo, pues su autor murió de tuberculosis antes de terminar la obra. Era un libro pensado en 6 volúmenes o capítulos, y sólo logró completar 4.

Es un libro gracioso, el soldado Svejk es todo un caso. Es un soldado tonto, aunque en ocasiones uno creería que es el mas listo de todos. Su humor y sus peripecias lo salvan de muchas posibles tragedias. Su forma de hablar, exasperante, logra su cometido de perder la tensión, de olvidar los sucesos y poder continuar como si nada hubiera pasado.

Tan gracioso es que se salva del patíbulo en mas de una ocasión. Saca de quicio a oficiales, tenientes, subtenientes, comandantes, capellanes, generales, rasos, a todos. Para todos tiene.

De cierto modo esperaba las 2 últimas partes, pero no será posible. Aún así, me parece que el libro después de la mitad toma un tono repetitivo, pues el soldado sigue usando su técnica mareadora, sigue narrando eventos que alguna vez le pasaron, pero no avanza en su destino. Y eso a mi me llegó a cansar, el no saber qué tanto se tardaría en su llegada.

***SPOILER***

Svejk se entera al día siguiente del asesinato de Francisco Fernando. Svejk se encontraba en una cantina. A partir de ahí, su hombría, su patriotismo, lo mejor de sí, lo hacen saltar y enfilarse al ejército para enrolarse y defender su patria. Claro que no todo fue tan fácil, porque desde ese momento lo metieron a la cárcel, por un soldado que lo acusó de antipatriotismo por cualquier estupidez…incluso, en ese mismo día, el cantinero es llevado a la cárcel porque mencionó que las moscas se cagaban en el cuadro del emperador, lo cuál era cierto, pues la imagen se encontraba en la pared y las moscas hacían de lo suyo en él.

A partir de ese momento uno sabe que todo irá por mal camino. Svejk habla hasta por los codos y es un alcohólico empedernido. Pasa de mano en mano con distintas responsabilidades. E incluso, tiene un negocio de venta de perros adquiridos no legalmente. Encima de todo eso, Svejk vende un hermoso gigante de los pirineos y entrega un triste poodle, es decir, da gato por liebre y lo peor de todo es que convence al comprador final de su excelente decisión y que el perro que le acaba de vender es auténtico, pero *inserte cualquier excusa aquí*.

A través del tiempo, Svejk se enreda en problemas. Incluso pierde un tren que lo llevaría con su compañía y toma la decisión de irse a pie. Tardó mucho mas en llegar, además caminó para otro lado e incluso, al ser encontrado, lo tildaron de desertor y estuvo a nada de ser ejecutado. Pero la suerte siempre le sonrió a Svejk y escapó casi sin rasguños.

Cuando le piden algo, es capaz de tardarse 15 minutos en decidirse en encaminarse a su destino y todo esto porque estuvo contando una historia similar a lo que tendría que hacer. Así es como los exaspera, e incluso a uno también, uno quisiera sacudir a Svejk y que dejara de hablar y mas bien hiciera lo que se le pidió. Y es por eso que aunque él se dice tonto clínico, no lo creo. Mas bien me parece que es en extremo inteligente para sortear todas las situaciones por las que atraviesa y claro, sin estar realmente en peligro. Y comiendo y bebiendo bastante bien.

Sus amigos son los soldados, los comandantes, incluso el teniente Lukas, que lo va aborreciendo por muchos motivos, entre ellos meterlo en un buen lío por mujeriego, es amigo de Svejk. Será muy “inocente” y “tonto”, pero al final cae bien, por bonachón. Todo hace mal, pero todo se le perdona. No hay orden que no cumpla tarde o temprano y si acaso tiene un contratiempo, siempre le ve el lado bueno e ignora cualquier probable consecuencia en su contra. No hay amargura en Svejk, sólo voluntad, patriotismo y conveniencia.

Y así transcurre su época en la guerra, yendo de un lugar a otro, marchando. Moviéndose a pie, en tren, en carro. Bajo distintos mandos sin pertenecer a nadie, mas que a sí mismo. Sus historias se seguirán contando durante años y seguirá haciendo reír y desesperarse a todo aquel que lo lea.

***

Lo recomiendo, pero sí debo advertir que al menos a mí, al final me pareció repetitivo. No por eso dejó de gustarme, pero si hubiera seguido otra línea en la que no repitiera tanto el recurso de sus anécdotas, el libro me parecería fenomenal. Aún así es muy bueno.

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