Opinión de La milla verde de Stephen King

Wednesday, 20 November 2019, 23:30 | Category : Léeme
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La milla verde es el título del libro en español de The Green Mile y de su película de hace algunos años, Milagros inesperados.
Es un libro corto de Stephen King, que nos tiene acostumbrados a romper la barrera de las 600 páginas. Es muy disfrutable, rápido de leer y a pesar de ya conocer la historia por la película, sí te mantiene interesado, atento y con muchos sentimientos.

El libro cuenta la historia de la sección de sentenciados a muerte de una prisión. Nos dice la historia de los celadores de la prisión y de varios de los habitantes que estuvieron en ese lugar. Se centran en especial en un condenado a muerte, John Coffey. Un enorme afroamericano que fue sentenciado por asesinar y violar a dos gemelas. Pero hay algo que no cuadra con este gran hombre, hay detalles que no están claros de su condena y es momento de que los cuidadores se den cuenta que pueden ocurrir milagros.

***SPOILER***

Paul Edgecombe es el jefe de cuidadores de la prisión de Cold Mountain. Ésta prisión tiene su ala normal, para prisioneros menores y su ala especial, para condenados a muerte. En 1932, en este estado de Estados Unidos, la pena de muerte era aplicable y en esta prisión se llevaba a cabo y bajo electrocución.
El título del libro deriva del piso de la sección de condenados a muerte, y de todo el camino que deberían recorrer de las celdas a donde se encontraba “la freidora” nombre “cariñoso” que le daban a la silla eléctrica.
En la prisión, han desfilado cantidades de sujetos que merecían morir en la silla, pero mientras se quedaban en custodia, para reflexionar de sus actos y prepararse para su muerte, los cuidadores tenían la consigna de mantenerlos: 1. vivos, 2. sin peligro, 3. tranquilos.
Algunos de los prisioneros se han comportado hasta el final y otros no tanto.
Nos cuentan el procedimiento completo al momento de ejecutar al jefe, un indio americano sentenciado a morir. Y después con Delacroix, un francés americano, de Louisiana que quemó a una familia, pero que durante prisión se comportó como si no hubiera roto un plato. Incluso se hace de una mascota, un ratoncillo que vaga en su celda y hace trucos con un carrete de hilo.

Dos semanas antes de la sentencia de Delacroix, llega a la prisión un enorme sujeto afroamericano, alto como camión, ancho como roble y fuertísimo. Su nombre, John Coffey. Y Coffey se empeña en decir que su nombre se pronuncia como el café, pero se escribe diferente. Parece un buen sujeto, incluso un poco lerdo, lento, pasivo. Y así se mantiene todo el tiempo, pareciera que no mereciera estar en ese lugar. Pero hey! Lo sentenciaron por la brutalidad de su asesinato.
Casi al mismo tiempo de la llegada de John, el ratoncito se apareció, primero a los celadores y luego se quedó con Del, en una caja de habanos haciendo truquitos.

Así mismo, uno de los celadores es una joya. Una verdadera joya. Su nombre, Percy Wetmore. Engreído, altanero, cree que lo merece todo, se escuda bajo la bandera que él es pariente del Gobernador, inservible, cobarde y vengativo. No olvida lo que le hacen y tiempo después vendrá a vengarse. Este adefesio es el dolor de muelas de toda la penitenciaria. No hace sus tareas y si las hace las hace mal. Estuvo a punto de dejar morir a un compañero de trabajo e incluso, si no hubiera sido por Coffey, habría matado a Cascabel, el ratón de Del.
Y menciono lo vengativo porque, cuando la otra joya de la historia, William Wharton alias Billy el Niño, llega a la milla verde, el preso casi mata ahorcando a otro celador y el único que estaba disponible y libre para separar a Wharton de Dean era, Percy. Pero se paniqueo, se congeló; sin embargo, siempre presumió su porra, que podría usarla en cualquier momento…bueno amigo, ése era tu momento.
En otra ocasión, Percy, al no tener cuidado de los alrededores, se acercó demasiado a Wharton y Wharton lo agarró del cuello y lo empezó a manosear, para después dejarlo ir. Una llamada de advertencia. Al ser liberado, Percy, humillado, confundido y asustado, se orina en los pantalones, situación que no pasa desapercibida por Del. Percy, enfurecido, había ganado un enemigo: Del. Y se lo iba a cobrar con creces en su ejecución venidera.
Percy queriéndose vengar poco a poco, quiere matar a Cascabel, y en un momento, después de tantos intentos logra aplastarlo. Con rapidez, Coffey pide al ratoncito para curarlo. Claro que el jefe de cuidadores, Paul, sabía de las manos curativas de Coffey, pues ya le había curado su infección de vías urinarias. Así, Cascabel sobrevivió al ataque de Percy.
Pero, siempre hay un pero, Percy pidió ser el orador principal en la ejecución de Del. Se mantuvo a raya todo el tiempo para forjar su venganza. Una venganza horrible, que le costó cara a todos. Percy sabiendo previamente, no mojó la esponja que se le pone a los condenados en la cabeza para conducir mejor la electricidad. Y al no mojarla, hizo la ejecución mas feroz que se haya hecho en esa prisión. Del prácticamente se derritió en la silla.

Sin embargo, esta mala ejecución sirvió para un plan posterior de Paul. Encerrar a Percy como castigo, en la celda de seguridad y poder sacar a Coffey a curar a una gran amiga, una amiga que tenía un cáncer agresivísimo.
Maquinan el plan a la perfección, y al final, cuando estaban de regreso y Coffey sin haber escupido la enfermedad, como 2 veces ya habían visto hacerlo, Percy es tomado del brazo y acercado a la celda de Coffey. Coffey le pasa la enfermedad y al terminar, Percy, desorientado, con porra y pistola, descarga el cartucho de balas sobre Wharton. Percy no volvió a hablar y se quedó en estado catatónico.

Cuando llegó la hora de Coffey, todo el bloque de cuidadores sabían que él no podía haber sido el asesino y violador de las niñas. Tenían razones de mas para pensar que no lo había hecho él. Se trataron de convencer que no había sido así. Pero la sentencia estaba dictada, y encima de eso, Coffey ya quería marcharse, no soportaba mas el sufrimiento constante al que era sometido cada día, en cada lugar.

Coffey se retiró de la vida un 20 de Noviembre de 1932 a las 11.30 de la noche. Sí, hoy hace 87 años.

***

Existe una historia extra en el libro, de Paul escribiendo la historia que le sucedió y de cómo fue perdiendo a sus amigos de la guardia de la cárcel, a su esposa y al ratón, que vivió apróximadamente, 74 años.

Es un libro muy agradable, muy emotivo. Hasta pareciera que no fue escrito (ni terminado) por Stephen King. No tiene payasos aterradores, ni arañas con patas enormes, ni laberintos en la nieve…pero tiene algo peor, la crueldad humana.

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