Y qué pasó con la banca?
Se preguntarán. Simple. A la banca la estaban pintando y no pudimos sentarnos y echar el cotorreo. Pero vendrá la siguiente semana, pulidita, pintada y quizá, quiiiiizá, de una hora de duración.
Se preguntarán. Simple. A la banca la estaban pintando y no pudimos sentarnos y echar el cotorreo. Pero vendrá la siguiente semana, pulidita, pintada y quizá, quiiiiizá, de una hora de duración.
Cuando escuchamos hablar de Saramago pueden venir a nuestro pensamiento varias cosas, una de ellas es Nobel, otra es ensayo sobre la ceguera y la última, comas y puntos. O al menos eso viene a mi cabeza.
Para esta novela nuevamente Saramago nos deleita con su narrativa que consiste en comas, puntos y mayúsculas, sólo eso. [...]