Opinión de El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas
Dos mundos diferentes pero unidos de alguna forma; en uno Tokio, en otro una ciudad amurallada. Ahí cobrarán vida aventuras y reflexiones con un dejo de nostalgia y tedio.
Dos mundos diferentes pero unidos de alguna forma; en uno Tokio, en otro una ciudad amurallada. Ahí cobrarán vida aventuras y reflexiones con un dejo de nostalgia y tedio.
Las historias se enlazan y hay un momento en el que todo parece estar dentro de un sueño. La historia transcurre en poco tiempo, de antes de las 12 de la noche a antes de las 7 de la mañana. Takahashi se encuentra a Mari y comienzan con una plática, poco después tiene que irse y llega una mujer, que sin conocerla, le pide ayuda. La ayuda es para una prostituta que golpeo Shirakawa. Hasta ahí, algo bizarro, pero bien.
La novela toca el tema de la pérdida y la búsqueda por encontrar algo que se perdió, se pierde la alegría y el personaje principal vive mecánicamente, pero sabiendo llevar llevaderamente su vida. El hecho de que se conozca y vaya descubriendo otras personas le ayudarán a pasar y superar las grandes pérdidas que ha tenido.
Murakami supo llevar el tema del abandono de alguien, de dejarse llevar, de la tristeza por la muerte de alguien y como se llevó algo dentro de sí. El hecho fue tratar de seguir luchando por algo, con tristeza, pero ayudando a los demás y ayudándose a sí mismo sin darse cuenta. El final es simple, es alentador, es desgarrador y con posibilidades. Supongo que tu sabrás decir qué pasó con la vida de este gran amante de la música.